Coaches ejecutivos y de liderazgo
Buena parte de quien busca un coach ejecutivo llegó ahí por un ascenso. El alcance se duplicó, el equipo pasó a tener otros líderes adentro, y las habilidades que sostuvieron la carrera hasta aquí — resolver, tener la respuesta, entregar — dejaron de alcanzar. Otra parte llega por una devolución difícil: un 360 que señaló algo sobre cómo lo leen los demás y que no reconoce.
El coaching de liderazgo toca menos lo que haces y más cómo decides, delegas y te perciben. Casi siempre empieza por escuchar a quienes están alrededor — pares, equipo, jefatura —, porque la distancia entre la intención y el efecto es justamente el material del trabajo. Encuentros quincenales o mensuales, de seis meses a un año. Cuando la empresa lo paga, acuerda desde el inicio qué se le informa y qué queda entre ustedes dos; un buen profesional plantea ese tema antes que tú.
Coaches de esta área


















